viernes 22 de febrero de 2008

Comienzo de campaña y nervios a flor de piel

Nunca se ha vivido una campaña con tanta crispación, tanta tensión y, por supuesto, tanta emoción. Supongo que eso es lo que quiso decir Zapatero en ese comentario indiscreto con Gabilondo. Y es necesario mantener el ritmo porque la gente estamos muy desilusionados. Me molesta enormemente que, con escaso conocimiento y mucha ignorancia, se culpe a Zp de todos los males de este país, como si hubiera sido un colorin hasta que llegó él y como si estuviese aislado de todos los virus del mundo. Ahora bien, Zp puede, y de hecho ha sido así, equivocarse, pero no lo ha hecho más que lo hizo Aznar y todavía no lo hizo tanto como lo hizo él cuando decidió apoyar y promocionar la guerra de Irak.
Y estamos desilusionados porque vemos cada día demasiado interés por el poder y un distanciamiento enorme del ciudadano. Hay demasiada corrupción y mucha demagogia, un sin fin de palabras vacías y cuando ya no se pueden creer las palabras sólo queda observar los actos, creer por los actos, por las demostraciones de verdad, pero los actos son traidores y la brecha se agranda.
Anoche se pusieron los primeros carteles, los dos grandes partidos acudieron pasada la medianoche a pegar los primeros carteles de la campaña. Se pegaron junto a la iglesia, el grupo socialista fue el primero en pegar sus carteles, una docena de militantes, más o menos como los del PP, en una ciudad que a aquellas horas se encontraba totalmente vacía y con casi todos los locales cerrados, una ciudad fantasma, que se movía bajo los ímpulsos de aquel grupo de vecinos que, de uno u otro bando, comenzaban a pegar los carteles de sus líderes para instar al voto.
Ahora sólo queda esperar al día 9, ni unos ni otros tienen nada seguro, pese a las encuestas.
Quizá fuese por el tenso pleno que habían tenido el día antes, pero en esa pegada de carteles se encontraron de cerca los caezas de lista del PP (Susana Marqués) y del Psoe (Francesc Colomer y Susana Ros) y ni se hablaron. Me quedé pensando si merece la pena encontrarse con gente del mismo pueblo y tenerse ese distanciamiento, ese recelo, creo que no, el corazón, el alma, se resiente y a la larga se envenena la sangre y la vida, porque no puedes enfrentarte a medio pueblo. Pero el poder y la ambición crea extraños sentimientos y viajes.
Me he enterado que vendrá al FIB este año Leonard Cohen. "El Festival Internacional de Benicàssim ha anunciado nuevas confirmaciones a su cartel. Entre ellas, un cabeza de cartel, Leonard Cohen, que asume esa cuota de veteranos que suele programar el festival, con la intención de no perder de vista de dónde venimos y adónde vamos." Me ha parecido que el FIB empezaba a cambiar, no es un artista de los que el FIB hubiera presentado hace cinco años,por ejemplo, quizá ni siquiere hace tres, pero ahora, que los organizadores tienen la perspectiva del tiempo, quizá lo encamienen hacia algo distinto, que incluya otros sectores de edad. Leonard Cohen es un veterano que me recuerda mis años de juventud y ha llovido desde entoncés.