lunes 25 de febrero de 2008

El pavor de los millonarios alemanes y la pasión por las elecciones españolas

Que quieren que les diga, cada vez se me hace más difícil poder entender lo que ocurre con nuestra especie. Los millonarios alemanes están pasando una de sus horas negras, debido a un DVD que los servicios secretos alemanes han comprado (con permiso de la Merkel) en el mercado negro, que a su vez habían robado de un banco de Liechtenstein considerado paraíso fiscal). El DVD costó al gobierno alemán la nada despreciable cifra de 4,3 millones de euros, pero probablemente ha sido un dinero bien empleado, porque en dicho DVD había una lista de los millonarios que han evadido capitales hacia ese paraíso y entre ellos se encuentran incluso algunos diputados del Partido Liberal (PDP) y un diputado de la CDU. Miles de millones de euros, que suponen un enorme fraude en impuestos y que han desatado las iras de los trabajadores alemanes, a los que se les envía el mensaje de que "hay que apretarse el cinturón" mientras las empresas ganan miles de millones, que se llevan fuera del país evadiendo impuestos.
¿Creen que esto es algo novedoso, que existe sólo en Alemania? ¿Creen que esto podría pasar aquí también, en España? ¿Se imaginan que el gobierno decidiera pagar 4,3 millones de euros por un DV D que tuviese toda esa información sobre los capitalistas españoles? ¿Que iría la oposición? ¿Qué pasaría? Pues en Alemania se esta viviendo este proceso y ya han detenido a algún banquero. En España las cosas van por buen camino, aunque algo lentas, por lo pronto se acabó la impunidad de los bufetes de abogados, artífices sin duda de muchos conglomerados capitalistas, ahora pueden ser investigados, tienen delito si no declaran acerca de sus clientes cuando se trata de blanqueo de capitales y evasión de impuestos.
No se si es la medida correcta, pero se que la corrupción en este país es seria y es hora de ir tomando medidas para terminar con ella y combatirla, aunque estas palabras suenen a vacío.
A punto de comenzar el primer cara a cara de Rajoy y Zp (mañana hablaré de lo que me ha parecido), el país empieza a prepararse para ese corte, para ese parón que nos tendrá pegados a la pantalla del televisor. La verdad es que estamos viviendo con mucha emoción estas elecciones, aunque también con mucha rabia, quizá porque nos gustaría que junto esta emoción hubiese la seguridad de que hay sinceridad y entrega. Los electores somos gente poco exigente, si con un poco que veamos de sinceridad, de eficacia, de entrega y de pasión, estamos dispuestos a darlo todo.
Ayer fui a ver el estreno de la pelí "La guerra de Harry Wilson" y parece ser que está inspirada en un hecho real, en el compromiso de un congresista norteamericano que visitó los campos de refugiados afganos en Pakistán cuando los muyaidines afganos luchaban contra los soviéticos y estaban siendo masacrados por carecer de armamento. Su lucha política consiguió tener éxito y armaron de forma encubierta a los afganos para derrotar a los soviéticos, pero la peli acaba con el triunfo de los afganos y las lamentaciones del congresista por no haber "acabado el trabajo" y haber ayudado a reconstruir el país, construyendo escuelas, hospitales, carreteras, etc. Lo ocurrido después da para otra película, que diga como los talibanes se hicieron con el país, como viene sufriendo el pueblo afgano desde entoncés, como cultivan la droga que mata a los jóvenes norteamericanos en las calles de Chicago, Nueva York o Los Ángeles, como entrenaron a Bin Laden y como los muyaidines se volvieron contra ellos y estrellaron dos aviones contra las Torres Gemelas en el 2001, entre otras cosas. Las guerras se hacen siempre por dinero, los aliados tienen sus intereses propios y las víctimas son siempre las mismas. Ha sido así desde el principio de los tiempos.