sábado 27 de septiembre de 2008

Tenemos nuevo Secretario General en el PSPV: Por veinte votos de diferencia ha ganado Jorge Alarte








Ferraz ha vencido y todos nos hemos sentido por fin un poco aliviados, quizá porque la tensión estaba durando demasiado y este rebaño socialista necesitaba por fin un pastor. Y hoy ha sido aclamado el ganador por los votos de los delegados, aunque sólo han sido veinte los que ha sacado más que el tamdem Puig-Romeu-I.Socialista.
A las diez de la mañana se concentraban ya cientos de personas, militantes y dirigentes de diferentes estratos, hasta llegar a los VIPs, que debían estar muy resguardados porque apenas se les veía, aunque eso si, pude ver enseguida a un Joan Lerma muy delgado, vestido con ropa de sport color beis, que se dejaba hacer una foto junto a alguien, quizá un militante conocido, que guardará de esta manera esa foto para el recuerdo en el albúm familiar, para contarle algún día a sus nietos como se retrató con un mítico líder en el XI Congreso del PSPV, el que tuvo como ganador a Jorge Alarte, un joven de treinta y cuatro años, alcalde de Alaquás durante los últimos nueve años, que tuvo la suerte de encajar bien en los planes de Ferraz (o de Blanco y Pajín) y fue elevado por el voto de 283 delegados, consiguiendo su contrincante tripartito 20 menos y dónde cinco delegados, para quitarse algunos problemas de encima, decidieron votar en blanco.
Así es la democracia y por tanto desde este momento Jorge Alarte es mi Secretario General y mi vista, como la suya, está puesta en ganar las próximas elecciones y dejar al PP fuera de combate y en ese camino estáremos juntos y contará con todo mi apoyo.
Bueno, lo de todo mi apoyo es algo simbólico ya que en realidad yo no soy más que una simple militante, sin poder de decisión alguno, que escribe un blog, un blog que no será negativo para el nuevo SG y desde aquí le doy la enhorabuena y quiero que sepa que no tendrá por mi parte ninguna otra cosa más que un fiel apoyo.
Y dicho esto, espero poder narrarles a aquellos compañeros que no han podido estar en el congreso lo que allí he visto, oído, percibido y sacado en conclusión.
En primer lugar quiero colocar aquí integra la carta que anoche recibía de Francesc Romeu, aprovechando para decir dos cosas. La primera es que es incierto que el pacto fuera hecho antes del viernes ya que se cerró el viernes por la noche. Yo recibí la llamada de un compañero que estaba en esas negociaciones apenas salió de la estancia en que se celebraron. Decir que mi disgusto fue grande pues de alguna manera me había hecho a la idea de que no se produciría ese pacto.
La segunda cosa es el porque no tenía los avales necesarios Francesc Romeu, que si tenía el día anterior. Primero, le fallaron algunos delegados que habían prometido firmarle el mismo viernes por la mañana y no aparecieron a hacerlo, según dice la rumorología, por las presiones que desde la plataforma de Pajín se ha estado haciendo para que se dieran a Alarte. Luego está el asunto de los avales dobles, es decir, algunos delegados que firmaron a Romeu y que posteriormente firmaron a Alarte, con documento incluido diciendo que anulaban el aval anterior. La cuestión es que los números no salían y Puig estaba interesado en el pacto porque le parecía que si atraía los votos de Romeu podría tener la posibilidad de ganar el congreso, y casi lo consigue, sólo veinte votos han separado al ganador del vencido.
La carta integra de Francecs Romeu dice así:
"Hola Dorys:
Quería darte cuenta detallada de las últimas decisiones tomadas en la sesión congrensual de ayer, 26 de septiembre. Como bien sabes, la candidatura que represento y encabezo no pudo llegar, por poco, al porcentaje mínimo para sustanciarse como candidato a la secretaría general del PSPV. Han sido numerosas las dificultades encontradas por el camino y, si miras hacia atrás, verás que es mucho el camino que hemos recorrido juntos.
Ante esta situación, quedaban dos opciones esenciales: quedarse fuera de toda opción para continuar proponiendo acciones de cambio y modernización en nuestro partido; y, por otro lado, buscar la convergencia con una de las otras dos candidaturas (Ximo Puig o Jorge Alarte). Tras una ardua reflexión y conociendo la opinión de nuestras delegadas y delegadas, se optó por aquella candidatura que más se aproximara a los contenidos, ideas y propuestas que he ido exponiendo a lo largo de estos meses; y que se han cristalizado en más del centenar de enmiendas, y en la conferencia política del pasado 30 de agosto.
Además, siempre me he mantenido en la firmeza de ser secretario general para ser candidato por el PSPV-PSOE, en el 2011, a la candidatura a la Generalitat. La convergencia con la candidatura de Ximo lo permite; y lo hace, porque la meta de poner fin al ciclo político del PP en Castellón, Valencia y Alicante está presente en sus propuestas.
Converger no es pactar, ni quedar absorbido. Al contrario, converger es compartir ideas, proyectos, aunar esfuerzos (desde el respeto mutuo) para hacer que el PSPV sea un partido moderno, cercano a las necesidades de la ciudadanía y capaz de decirle a Camps que no le dejaremos pasar ni una.
Finalmente, quiero agradecerte, nuevamente, tu esfuerzo, apoyo y trabajo por haber hecho posible algo nuevo en el PSPV: que se hable de proyectos, de política; y no, de políticos. Quedan más procesos en nuestra organización y me gustaría seguir contando contigo: no hemos hecho más que empezar.

Un abrazo
Francesc Romeu"
Hoy tendría oportunidad de conocer (no se si del todo o es también una futura leyenda urbana) las condiciones del pacto entre Romeu y Puig, que habían llegado al acuerdo de ir al 50% en todo lo que tuviesen que pactar en adelante, así como de estudiar la convergencia de sus proyectos y si no se encontraban cuestiones enfrentadas, que parece que no, llevarlos a efecto como uno solo, además de incluir a Puig como Secretario General y a Francesc Romeu como cabeza de lista en la próxima candidatura autonómica, con la oportunidad si ganabamos las elecciones de llegar a presidente de la Generalitat. Puede que el pacto hubiese necesitado de matizaciones despues, ya que fue hecho sobre la marcha. Incluso el nuevo Secretario General, Jorge Alarte, aludió en su discurso a que "el próximo presidente de la Generalitat no se decide en la habitación de un hotel."
Pero la suerte estaba echada desde el principio. El discurso improvisado de Ximo Puig, un discurso adaptado a la nueva situación pactada, fue un buen discurso y eso he de reconocer, a pesar de que me sentía bastante resentida por la nueva situación presentada, ya que chocaba mi deseo de ver ganar a Romeu y mi rechazo a verlo ganar con Puig. El morellano puede ser, y de hecho así lo dicen los cercanos, excelente persona, pero en política su ciclo está agotado y las nuevas generaciones piden paso y las derrotas sufridas obligan a que los que han dominado el partido vayan cediendo el testigo. Ese mensaje creía entender poco después, cuando ya ganador el de Alaquás daba las gracias por los trabajos prestados a Joan Lerma y a Cipriá Ciscar, también presente entre los delegados.
Mi resentimiento por ese pacto fue en aumento a lo largo de la mañana. Observé que Ximo Puig era más aclamado en el gallinero, en el piso de arriba, dónde alrededor de seiscientos militantes se agolpaban para ser testigos históricos de este día, en tanto que el patio de butacas los delegados vitorearon más a Alarte. Ello daba ya una señal del final destino de este día. Menos mal que, pese a llegar de los últimos, tuve la suerte de encontrar un asiento vacío y pude al menos escuchar cómodamente los discursos de los candidatos. Puig tuvo un discurso conciliador, en el que quiso recordar que su pacto con Romeu era un pacto entre generaciones, recordando la identidad valencianista del PSPV "quién pierde los orígenes, pierde la identidad" manifestó.
Mientras le oía yo trataba de recomponer en mi cabeza la nueva situación de ver como quién yo había creído capaz de acabar con el lermismo tuviese ahora un pacto para la pervivencia del mismo ¿En que cambiaba eso? ¿Francesc debió haberse retirado? "es que si no estás dentro no puedes cambiar las cosas" trataba de explicar una compañera afín a Romeu. " A lo mejor no es tan malo" pensaba yo "quizá no se lo que necesita el partido para salir de este oscurantismo, de esta Edad Media, y puede que esto sea lo mejor".
Luego pensaba si todo el diseño de Ferraz, que había levantado prácticamente de su pequeño círculo a un Jorge Alarte que sin su ayuda no hubiese podido ganar el congreso, no estaría respaldado por estudios y experiencias serios ¿Y si fuese sólo cosa de Pajín? Había oído tantas cosas esta mañana antes de las doce.... Desde quién decía que Leire se reservaba, si estaba la cosa un poco segura, el puesto de candidata a la Generalitat para ella y por eso le daba a Alarte masticada la SG, hasta que Romeu y Puig tenían un pacto desde el mes de junio (cosa que sabía que no era cierta, aunque lo publique el diario Levante) o las presiones que habían recibido los candidatos para retirarse y dejar sólo en liza la candidatura de Alarte. Sinceramente, estaba descolocada del todo, sin saber para dónde tirar y me decía eso de que después de todo estábamos tratando de arreglar las cosas dentro de la misma familia y teníamos los mismos defectos y las mismas virtudes que otros grupos humanos. Cómo caulquer familia, teníamos nuestras desavenencias y nuestros modos de resolver las cosas, pero que saliese lo que saliese del congreso, era nuestro congreso y era nuestro destino. Una forma como otra cualquiera de tratar de cuadrar las cosas que de repente empezaban a ser distintas y extrañas, pese a saber de sobra lo que ocurre en los congresos y haberlo dicho aquí miles de veces.
En el sitio que tuve a primera hora de la mañana, a la izquierda de palco, me encontraba rodeada de militantes de Castellón y casi todos lermistas, que aplaudieron mucho a Ximo Puig, aunque alguno que otro fue rácano en sus aplausos y puso mal gesto a alguna frase de sus intervenciones, señal inequívoca de que su candidato era otro. En la segunda parte, ya cerca de las dos de la tarde, en espera del resultado de las votaciones, logré un asiento a la derecha del palco y allí todos eran de Alarte. Me senté junto a un miembro de la ejecutiva de Quart de Poblet, que me explicó que conocía a Jorge Alarte desde la infancia y que le había visto crecer, que era excelente persona y un joven muy valioso y de gran éxito. A mi derecha tenía dos compañeras de Petrer, que conocían a Alarte y Romeu desde hace años, ambas manifestaban entusiasmo por los dos y creían que deberían haber pactado juntos, eso del tamdem de la juventud y el cambio, pero al tener que decidirse, creían que Alarte era la mejor opción.
Desde mi asiento podía ver a un grupo de socialistas de Benicássim, entre los que se encontraba la primera teniente alcalde, Susana Ros, y los concejales Ramón Álvarez y Gustavo Ramón,el presidente del partido, Antonio Gimeno y un par de militantes que les acompañaban, mientras que el alcalde de Benicássim tenía sitio en el patio de butacas, dónde se sentaban delegados y observadores, además de las dos primeras filas, que habían sido reservadas para los pesos pesados del partido, como la diputados/as, el presidente de la gestora, Joan Lerma, Alfred Boix, los subdelegados del gobierno en las provincias, etc. Entre ellos se encontraba nuestra diputada de la Vall d'Uixó, Antonia Valls, el subdelegado del gobierno en Castellón, Antonio Lorenzo y el coordinador de la plataforma municipalista, Juan María Calles.
Pero, pese a estar anunciado para las 13,30, el acto de anuncio y aclamación del nuevo Secretario General se retrasó hasta más de las 15,00 horas, con un público en los palcos que se impacientaba y los asientos casi vacíos de los delegados. Por fin, apareció en la sala Joan Lerma, que fue aplaudido, le siguió el ex secretario Joan Ignasi Pla y un poco más tarde Ximo Puig, que fue también recibido con aplausos y exclamaciones de ánimo. El gesto en el rostro de nuestro alcalde, Francesc Colomer, otro de los grandes perdedores de este congreso, fue para mi premonitorio, su rostro expresaba toda la derrota de la que era ya sabedor. Los componentes de la mesa ya se encontraban en sus lugares y al borde del escenario se agolpaban los periodistas esperando la aparición de un Jorge Alarte al que ya daban todos por ganador y que apareció por fin con el vicesecretario Pepe Blanco de un lado y la Secretaria de organización, Leire Pajín, de otro. Las aclamaciones y aplausos se sucedieron y él se dejaba querer, abrazando a diestro y siniestro, generoso en ese momento y feliz, tanto que se fundió en un apluadido abrazo con un Ximo Puig que supo ponerle a la derrota una nota de buen talante y de compañerismo, aunque poco después, con Alarte en el escenario, sus rostros fueran más expresivos y manifestaran cansancio y decepción. Francesc Colomer se afanaba en hablar por el móvil y Romeu apoyaba cansadamente su rostro sobre una mano cuyo codo descansaba en el brazo de la butaca.
Alarte no se extendió mucho, fue agradecido para aquellos que le han ayudado y prometió cambiar las cosas a partir de ese momento, diciendo que la secretaria de organización acaba de encontrar responsable, ya que le había ofrecido el cargo a la alicantina Elena Martín.
Pepe Blanco nos regaló uno de sus contundentes discursos, un discurso fuerte, duro con el PP, seguro y lleno de matices, entre los que se hizo notar el aviso que envió a Puig y compañía para que fueran "generosos como lo fue Bono con Zapatero y dejen las manos libres al secretario general para conformar su ejecutiva y su equipo".
El discurso no ha dado demasiados frutos, a pesar de que no ha pedido ningún puesto en la ejecutiva, cuya composicións e conocerá mañana, si que publica ya el diario Levante lo siguiente:
"Puig pide a Alarte que respete la proporción en los órganos consultivos
El alcalde de Morella, Joaquim Puig, ha transmitido al nuevo secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, que por su parte tiene las "manos libres" para conformar la Ejecutiva que desee, pero ha reclamado que en los órganos consultivos, como el Comité Nacional y el Comité federal, se respete la proporción reflejada en la votación de hoy.
Puig, que ha conseguido el apoyo del 47'7 por ciento de los delegados en la votación del nuevo secretario general, frente al 51'3 por ciento recabado por Alarte, considera que esos porcentajes deben tener su reflejo en la composición del Comité Nacional, máximo órgano entre congresos, y en la delegación para el Comité Federal.Según han indicado a Efe fuentes de la candidatura de Puig, éste no ha reclamado a Alarte ningún puesto en la nueva Ejecutiva del PSPV-PSOE, que los delegados votarán mañana, y no aceptaría ninguno en caso de que se le planteara.
El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ha pedido públicamente a Puig responsabilidad para dar autonomía plena al nuevo secretario general en la conformación de su equipo, una alusión con la que el alcalde de Morella no se siente identificado, en tanto que por él Alarte tiene libertad para nombrar la totalidad de la Ejecutiva, aunque él habría integrado al oponente.
Puig pedirá a los delegados que le han apoyado en su candidatura que respalden con su votación la Ejecutiva que finalmente presente Alarte, de la que ya se sabe que formará parte como secretaria de Organización la alicantina Elena Martín, mientras que confía en un acuerdo que respete la proporcionalidad en los órganos consultivos."
La última jornada del XI Congreso del PSPV se iniciará mañana por la mañana con la votación de los órganos nacionales del partido, como son la Comisión Ejecutiva, el Comité Nacional, el Comité federal, la Comisión revisora de cuentas y la comisión de garantías. Está previsto que el presidente del gobierno y Secretario General del PSOE, José Luis Rodriguez Zapatero, cierre el congreso mañana a mediodía.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Decir mi decepción, yo esperaba que saliese Puig, pero en fin, habrá que aceptar que Alarte es nuestro Secretario General y acostumbrarse a la idea, ahora veremos si acierta en los cambios ¿o no los hará sin contar con los Pajín?

manoloalonso dijo...

Lamento que Romeu no haya conseguido subir al atril,a la gente le hubise entusiasmado, pero bueno estas son las reglas del juego y hay que aceptarlas, veremos como termina la ponencia despues de las enmiendas y esperemos que, en un futuro estos procesos sean mas democraticos si es posible.No me fio de Puig y compañia,conociendolos se que no van a dejar la presa facilmente y sino al tiempo. Suerte para el nuevo secretario general y como yo, espero que todos los militantes esten ha su lado en la lucha por la Generalitat.

Anónimo dijo...

El resultado ha sido decepcionante. Pero si no tenemos más remedio lo aceptamos. Pero yo no lo voy a aceptar con resignación, sino que voy a luchar por conseguir ese cambio que muchos y muchas queremos.
Lo triste de la victoria de Alarte es que el mismo sabe que no ha sido por sus méritos y trabajo. Él sabe que en recuerdo de todos los militantes en este Congreso ha sido lo que la democracia de Ferraz( bajo presiones ) ha querido.
Ahora tiene que trabajar y demostrar que nos va a llevar al cambio que todos y todas queremos ... y entonces, todos le apoyaremos realmente.

manoloalonso dijo...

Mal empezamos si ya dudamos de los resultados, debo de recordar a quien quiera, que los delegados votan con libertad, desde que su voto es secreto y a nadie le ponen una pistola para decirle a quien tiene que votar. Nosotros los militantes estamos para aceptar los resultados democráticamente y ponernos a trabajar con el nuevo secretario general, para ayudarle en la tarea de dirigir el partido y ganar las próximas elecciones. A ganado el compañero Alarte y no tiene que demostrar nada a nadie, sino ponerse a trabajar y nosotros con el para olvidarnos de estos años de derrotas. Por lo tanto olvidemos las rencillas congresuales y cumplamos como socialistas que somos, y el que no piense así esque no esta en el lugar adecuado, por lo cual le recomiendo que hay otros sitios donde a lo mejor encajaría mas cómodamente. Yo apostaba por Romeu y acepto con alegría el resultado.