martes 30 de septiembre de 2008

Y de política ¿Cuándo hablamos ?


Ahora que todo ha pasado, que todo se ha vuelto a repetir de más o menos la misma manera que siempre ha sucedido, ahora que los compañeros creyentes le ponen una vela a su virgen para que no se haya cerrado en falso la herida del PSPV y los no creyentes quieren confiar en el destino, quizá más que en lo que puedan hacer los protagonistas de esta historia, ahora es cuando nos quedamos en blanco y empezamos a comprender la situación. Y de política ¿Cuándo vamos a hablar? ¿Cuándo de los proyectos a desarrollar, de las ponencias y su contenido y el como afectarán al cambio? Y te das cuenta de que toda la emoción ha estallado en esta carrera para conseguir la secretaria general y va a estallar en la carrera por los secretarios provinciales y por los puestos a repartir, que significan poder y que siguen siendo la lucha del pasado por pervivir y el futuro por conquistar, porque el presente, lo que es el presente, lo tenemos complicado.
El vicesecretario, Pepe Blanco, ha hecho hoy unas declaraciones integradoras, lejos de aquellas que hiciera el sábado en el Palacio de Congresos, en las que rogaba, u ordenaba, a Puig que "fuese generoso como Bono lo fue con Zapatero", que traducido a lenguaje común significa "no metas guerra y deja a Alarte las manos libres para trabajar". Sus palabras integradoras y las noticias de hoy conducen a pensar que se está buscando el consenso para los congresos provinciales y locales, pero eso es más difícil de hacer que de decir. Hay una guerra abierta hace tiempo y la herida que existe no es fácil de curar. Y no es fácil porque las personas protagonistas y cabeza de esta guerra siguen dirigiendo sus fuerzas y estudiando las estrategias de neutralización del contrario. Rostros como Ximo Puig, Francesc Colomer, Quique Navarro en Castellón y algunos otros similares en otras provincias,deberían desaparecer del panorama y dejar paso a otras personas de su entorno. No tiene nada que ver con su edad, ni con si son más o menos inteligentes o valiosos, que sin duda lo son, tienen que ver con la historia de lo que ha sucedido en esta provincia y en esta comunidad, tiene que ver con la opción de futuro que supone el volver la vista a un proyecto político.
El que Blanco haya cambiado sus palabras (ahora dice que nadie tiene que ser excluido) tiene mucho que ver con lo que significa este momento y quizá mucho con la mala relación que tiene con Leire Pajín y la buena que tiene con el Secretario General, José Luis Rodríguez Zapatero.
Leire Pajín se salió con su victoria, una pobre victoria si quieren que les diga mi opinión, y creo que se ha arriesgado demasiado, tanto que el sábado se palpaba hasta en el discurso de Zapatero una falta grande de ilusión. Dicen que Zapatero estuvo a punto de no venir a clausurar este congreso, quizá sabedor de que había sido un congreso sin futuro y sabedor de que Leire y Blanco estaban enfrentados sin remedio. Dicen que el enfrentamiento provienen de que el gallego no perdona que Leire le arrebatara un puesto en el que él era la mar de feliz. Cualquiera sabe lo que realmente pasó, puede que hasta con el tiempo todo se convierta en una nueva leyenda urbana. Lo cierto es que Puig y Romeu han logrado aglutinar ese sector descontento con Ferraz, que ha quedado aún más descontento con los manejos de Leire en este congreso, y hasta ha habido sectores que siendo declarados antilermistas, han votado a Puig, de manera que a la secretaria de organización, Leire Pajín, casi se le escapa de las manos el congreso y el candidato y la victoria le ha sabido bastante amarga, y todo por veinte votos de diferencia, que algunos creen han sido fugados de las filas de Romeu porque no tragaban con el pacto Puig-Romeu.
Lo dice bien hoy en un artículo del diario Levante Jesús Civera "Los delegados votaron propuestas contrarias al esquema doctrinal de la dirección federal, pero no refrendaron a quien las ideó o propuso. En el PSPV funciona el voto cautivo, diseñado por los barones territoriales, lo que interfiere el ámbito más elemental del proceso democrático" y continúa "Los nuevos rostros de la dirección no sólo manifiestan el pago de una deuda, sino que constituyen un límpido testimonio del poderoso tutelaje que ejerce Madrid sobre el secretario general, además de rubricar quién controla la organización socialista valenciana. Leire Pajín no lo disimula, ni lo ha disimulado durante la transición hacia el congreso. El episodio constituye la expresión de un ejercicio de inescrutable naturalidad, o tal vez el de una insensatez cósmica". Y a pesar de todo hemos de trabajar para que salga bien, aunque la china en el zapato escueza de continuo.
¿Porqué no ha venido Jordi Sevilla a este congreso siendo como es diputado por Castellón? Otro enigma grande que se ancla en la cordura con la que esta cabeza bien situada de Sevilla ve la situación y se presupone que no quiso venir para no influir en absoluto en nadie, o quizá porque sabiendo como estaba el horno no quiso para nada aparecer por si algo se perdía y caía sobre él.
Se han escrito ríos de tinta sobre este congreso, los que lo hemos vivido in situ hemos percibido esa lucha pero también la fraternidad entre muchos compañeros y quizá esa calidez nos ha equilibrado el dolor de tener un partido dividido, de tener que añadir a la oreja, por lo bajinis, de nuestro interlocutor, cuando saludabamos a este o aquel "ese es Puig", o "ese es de Alarte", como si la apuesta por uno u otro nos hiciese estar más cercanos de los nuestros y más alejados de los otros.
Y en todo este marasmo está un ex candidato que ha de asumir una derrota tras un rasgo de intensa valentía. Me refiero a Francesc Romeu, que siguió hasta el final desafiando a Leire Pajín, sabiendo que tiene sus días contados como director de la Jaime Vera, puesto que depende precisamente de Pajín, ante quién Romeu no quiso doblar la cabeza. ¿Fue cabezonería? ¿Fue una rebeldía ante una situación impuesta en la que los que estaban de la cabeza de Pajín hacia abajo tenían que doblegarse? Su gesto no ha sido comprendido del todo, no ha sido comprendido porque ha arriesgado su carrera y su futuro frente a unas fuerzas en las que casi siempre se pierde. Quizá por eso se alió con Puig, cuyo proyecto es sin duda muy bueno, cuando lo mejor y más fácil hubiera sido aliarse con Alarte, unirse a las fuerzas de Ferraz. Y muchos de sus seguidores no hemos entendido ese pacto porque no confiamos en los lermistas, sabiendo como sabemos la historia que les acompaña. Hay quién estuvo en las reuniones del pacto y comenta "Puig está por cambiar las cosas" y otros menean la cabeza para decir "no me creo nada". El sacrificio de Romeu no ha sido del todo entendido, sobre todo en una tierra dónde tenemos la experiencia de lo que un tío mío republicano, ya fallecido y superviviente de los rojos encarcelados que decidieron quedarse tras haber sido su ejército vencido, llamaba "los pancistas". Mi tío se refería de este modo brutal a aquellos que viven de la política, se eternizan y no quieren dejar sus puestos para que otros los ocupen.
Se han escrito ríos de tinta y en muchos casos se han dicho cosas muy graves, dependiendo de si el medio y quién escribía era más o menos imparcial, más o menos tolerante, más o menos crítico, o más o menos del PP, que todo hay que decirlo, los medios de comunicación, que son capaces de hacer fracasar gobiernos, capaces de expulsar presidentes y de adiestrar las conciencias de la gente, pueden, y hay que hacer hincapié sobre ello, hacer triunfar o fracasar el nuevo liderazgo de Jorge Alarte y yo no voy a entrar en ese juego.
Lo que quiero explicarles a los compañeros que leen este blog es una cosa clara, que Jorge Alarte ha ganado en ese congreso y es nuestro Secretario General y ahora hay que plantar cara al futuro desde este presente y no entrar en las luchas que pretenden plantear en algunas zonas los que, aunque sea por veinte votos, han perdido. Y eso parece ser el panorama que se plantea si no llegan a un acuerdo previo, pero a un acuerdo satisfactorio para el reparto de las cuotas de poder y me temo que el acuerdo está de momento lejos de las intenciones de unos y otros.
Jorge Alarte ha ganado y ha ganado sin la emoción de la mitad de este partido. Pero ha ganado. A veces me parece que soy un bicho raro, que no encuentro mi verdadero lugar en parte alguna. Y supongo que eso es lo mismo que sienten muchos, un profundo tirón de su corazón hacia ninguna parte, porque a los que les gusta tan poco como a mí lo que ha sucedido este fin de semana se les va y se les viene el sofoco todavía, pensando en la necesidad de apoyar al nuevo líder salido del horno de Leire Pajín, que se ha pasado por el bolo a Castellón y, pese a que los 26 avales de los municipalistas le han dado la victoria a Alarte sólo hay cuatro personas de Castellón, frente a 12 de Alicante y 19 de Valencia en la nueva ejecutiva.
Y, peor aún, a veces uno quisiera ser ese troncho de paja que no ve, ni oye, ni siente, ya que no puede volver a ser aquel que en un tiempo pasado vibraba de ilusión y credulidad, de inocencia y de deseo, frente a unos líderes a los que no sólo votaba, sino que propagaba por todo su medio de vida, de trabajo o de familia, cosas de la experiencia democrática, que una tiene que ceder ante la realidad y a veces es muy dura. Con decir que hasta los abanderados del neoliberalismo como son los norteamericanos tienen que dejar de lado sus valores y salir a nacionalizar la banca como en las peores pesadillas de Marx. Y eso que Marx ya no está de moda, es algo viejo, caduco, que los neoliberalistas han vencido y como han vencido nosotros tenemos que girar al centro. Vaya por Dios, la militancia, los delegados y dirigentes de ese congreso han hablado claro y han dicho que no, que este partido es de izquierdas yd ebe desarrollar un proyecto de izquierdas, pero ya me dirán como si resulta que han votado y aceptado a un S.General que no puso ni una enmienda a la ponencia marco que eso decía y que no ha presentado proyecto alguno que nos diga de que manera vamos a seguir siendo de izquierdas en adelante.
Por eso, dado que se avecina una fraticida guerra en las provincias, que será sangrante en esta provincia de Castellón, dónde los lermistas ya tienen guardado el as de Francesc Colomer para ocupar el puesto de secretario provincial (que se integrará en la nueva ejecutiva junto a los otros dos secretarios provinciales y el portavoz del grupo socialista en Las Cortes, Ángel Luna) sólo nos queda saber cuando vamos a hablar de política, de proyecto político, de esas ponencias a las que nadie parece hacer demasiado caso, enfrascados como estamos todos en ese morbo de si estas personas nos van a seguir vendiendo la misma película de siempre, de la que nos apetece huir porque estamos ya más que hartos de verla.
Por eso hay que preguntar ahora ¿Cuándo toca hablar de política?

3 comentarios:

A.Capdevila dijo...

Katerina, que magnífico artículo, me asombra siempre todo lo que dices, pero mucho más el modo en que lo dices, parece que estás ahí, como perdida, pero sabes bien como se mueve todo. Amiga, espero que pronto estés en la actividad política, alguien como tú es alguien que podría ayudar a cambiar la historia.
Por cierto, alguien preguntaba ayer una cosa que no has comentado, es eso de la falta de paridad en la ejecutiva ¿no había más mujeres? ¿no protestará ahora la ministra más joven de España para un nuevo ministerio que aún no sabemos para que sirve excepto para quitar anuncios? Creo que debería haber habido paridad y es otro error de Alarte.
Y creo que eso de hablar de política, de proyectos concretos, lo vamos a dejar para cuando se jubilen los que ahora proyectan estas sombras, si es que no dejan cachorros luchando por sobrevivir de igual manera. Pero está bien, un partido político que lo que menos debate en las agrupaciones y en otros espacios más elitistas de si mismo es de política.

Anónimo dijo...

Compañero Capdevila, yo tambien he pensado mucho eso de la falta de paridad cuando se ha vendido tanto en Madrid y pienso que han sido las mismas mujeres del partido las que la han tenido que exigir, pero con las luchas que tenemos ya te dire si esta el horno para bollos.
Me parece que de esta no salimos adelante y no quiero ser negativa pero sali de ese congreso con mas pena que en ninguna otra ocasión. El partido no es nuestro, no es de los militantes, no es de la gente, es de los que estaban en primera fila y en el escenario, los que nunca nos escuchan.

Anónimo dijo...

Lamentable el espectáculo que vimos el pasado fin de semana en el congreso, por un lado me veía impotente y me parecía que tenía que decir algo que tenía en mi corazón y que no estaba en el mensaje de lo que allí oí, allí sólo vi egoísmo y egoísmo y falta de proyecto político